Aunque parezca insólito, la gente adulta por lo regular no sabe con precisión qué es lo que realmente quiere en la vida, qué es lo que más le gusta Ser, Hacer y Tener. La explicación a esto, es muy sencilla: Creces en un seno familiar que se encarga de concientizarte acerca de tu entorno, y comienzas a ver no sólo para ti, sino para los que te rodean, de esta forma, vas perdiendo un poco la visión individual, y te sumerges con el paso del tiempo en la visión grupal o social… claro, hay quienes se desvían totalmente de ello, pero aquí vas a aprender cómo utilizar tu individualidad a tu favor, y a favor de otros.
Para iniciar, haremos un ejercicio:
Toma una hoja de papel, y divídela en dos sin cortarla.
En un lado de la hoja escribirás todo aquello que más amas Ser, Hacer y/o Tener, sin la visión colectiva. Te voy a explicar con un ejemplo gráfico:
Cuando eras niño y querías esa mascota soñada, no te interesaba realmente lo que tus papás, hermanos, compañeros querían, deseaban, o solicitaban, cierto?? Tú querías tu mascota, y estabas dispuesto a pasar por lo que fuera para obtenerla. Aquí en este ejercicio, vas a tomar en cuenta el tema material preferentemente.

Imagen Via: buscarportal.com
El objetivo, es no tener cargas sociológicas ni antropológicas que te puedan dar falsos positivos, y que puedas definir tus sueños y metas de acuerdo a lo que realmente quieres Ser, Hacer y/o Tener en la vida.
La lista debe ser lo más detallada posible; o sea, si lo que tú quieres es un auto, deberá aparecer en tu lista la marca, modelo, año, color, tipo de vestiduras, equipamiento (stereo con capacidad de cuántos discos, si es de memoria usb, etc.), costo… El objetivo es que sepas exactamente qué es lo que requiere tu sueño para ser alimentado y concretado.
Una vez que tienes listo esto, vas al otro lado de la hoja y escribes todo aquello que no amas, o detestas más en la vida. Aquí no entres demasiado en detalles. El objetivo es que identifiques también con certidumbre todo aquello de lo que quieres alejarte.
Aquí te darás cuenta de que mientras más te acercas a lo que amas, más te alejas de lo que detestas, así pues, la idea es trabajar en lo que más amas para que tus sueños se conviertan en realidad. Una vez reflexionado esto, ya puedes separar las listas y tirar a la basura lo que no amas para quedarte únicamente con la importante.
Ahora vas a pensar en cómo lograr obtener todo aquello que amas Ser, Hacer y Tener; es decir, vamos a darle orden a todo aquello que amas.
Clasificarás tu lista “Lo que amo” en: CP = Corto Plazo (0 a 6 meses), MP = Mediano Plazo <6 meses a un año) y LP = Largo Plazo (1 año en adelante). Es imperativo que haya sueños que puedas realizar en los tres tiempos, ya que todos y cada uno de ellos, te jalarán y empujarán a las metas de mayor plazo, pero si no entrenas con lo poco, al intentar en lo mucho, corres el riesgo de frustrarte y abandonar por completo tus sueños.
Las cosas que amas más, serán llamadas ahora sueños o metas, y toca darles una fecha límite para su desarrollo y ejecución. El objetivo es que hagas uso de todas tus capacidades y habilidades para lograr concretar el sueño. Recuerda que si no lo alimentas puntual y suficientemente, éste corre el riesgo de morir de hambre.

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Cuando tus sueños van cumpliéndose poco a poco, vas dejando detrás de ti, un legado de trabajo sistematizado que se convierte en un hábito, y comienza a tocar vidas junto a ti; es decir, puedes ver que alcanzar las primeras metas te acerca a las de mediano plazo, y éstas a su vez, a las de largo plazo, así, vas haciendo que tu dinero crezca, y con éste, el tiempo que puedes pasar con la familia, y haciendo las cosas que más te gustan ahora en el plano grupal o social.