Christian Abraján

Aprende Inteligencia Financiera

Christian Abraján - Aprende Inteligencia Financiera

Tercer Paso: Tus recursos naturales y artificiales

Tus recursos naturales, son aquellos con los que naciste: la voz, el ingenio, la imaginación, la gracia, la chispa, el buen humor, la curiosidad, etc.

Los recursos artificiales, son todos los que te permiten afinar los talentos: la educación escolar, la educación artística, la educación física, etc.

Todos tenemos un talento o varios talentos de los cuales podemos hacer uso para sobrevivir, o destacar en la vida; y por muy insólito que esto te suene, hay muchas personas que no tienen idea de para qué son buenos!

Hay que verlo desde esta perspectiva: Si al levantarme quiero hacer lo que mejor sé; cuando como, quiero hacer lo que mejor sé hacer; cuando me baño también quiero hacer lo que mejor sé hacer, ESE ES MI TALENTO!

Lo recomendable es que afines el o los talentos que tengas, para ser mejor cada vez en lo que mejor sabes hacer y que te apasiona y te encanta, antes que te metas a querer hacer de todo y aprender de todo sin que realmente puedas afinar y ser el mejor en todo. Es decir, si lo tuyo es la música, sírvete de ella para lograr tus fines; si lo tuyo es la administración de recursos humanos, sírvete de ello para alcanzar y lograr el éxito! No intentes ser el mejor cirujano de mascotas si lo tuyo es la actuación o la literatura!

 

Vía http://talentoslatinos.ning.com

 

Enfócate, concéntrate, descúbrete a tí mismo en cada cosa que te gusta hacer, ya que al identificar sin lugar a dudas tus habilidades y capacidades, es más fácil que logres llenar los huecos que te faltan con la ayuda de alguien más, y menores son las posibilidades de que termines frustrado y derrotado.

Segundo paso: Reconociendo lo que quiero Ser, Hacer y Tener

Aunque parezca insólito, la gente adulta por lo regular no sabe con precisión qué es lo que realmente quiere en la vida, qué es lo que más le gusta Ser, Hacer y Tener. La explicación a esto, es muy sencilla: Creces en un seno familiar que se encarga de concientizarte acerca de tu entorno, y comienzas a ver no sólo para ti, sino para los que te rodean, de esta forma, vas perdiendo un poco la visión individual, y te sumerges con el paso del tiempo en la visión grupal o social… claro, hay quienes se desvían totalmente de ello, pero aquí vas a aprender cómo utilizar tu individualidad a tu favor, y a favor de otros.

Para iniciar, haremos un ejercicio:

Toma una hoja de papel, y divídela en dos sin cortarla.

En un lado de la hoja escribirás todo aquello que más amas Ser, Hacer y/o Tener, sin la visión colectiva. Te voy a explicar con un ejemplo gráfico:

Cuando eras niño y querías esa mascota soñada, no te interesaba realmente lo que tus papás, hermanos, compañeros querían, deseaban, o solicitaban, cierto?? Tú querías tu mascota, y estabas dispuesto a pasar por lo que fuera para obtenerla. Aquí en este ejercicio, vas a tomar en cuenta el tema material preferentemente.

 

Imagen Via: buscarportal.com

 

 

El objetivo, es no tener cargas sociológicas ni antropológicas que te puedan dar falsos positivos, y que puedas definir tus sueños y metas de acuerdo a lo que realmente quieres Ser, Hacer y/o Tener en la vida.

La lista debe ser lo más detallada posible; o sea, si lo que tú quieres es un auto, deberá aparecer en tu lista la marca, modelo, año, color, tipo de vestiduras, equipamiento (stereo con capacidad de cuántos discos, si es de memoria usb, etc.), costo… El objetivo es que sepas exactamente qué es lo que requiere tu sueño para ser alimentado y concretado.

Una vez que tienes listo esto, vas al otro lado de la hoja y escribes todo aquello que no amas, o detestas más en la vida. Aquí no entres demasiado en detalles. El objetivo es que identifiques también con certidumbre todo aquello de lo que quieres alejarte.

Aquí te darás cuenta de que mientras más te acercas a lo que amas, más te alejas de lo que detestas, así pues, la idea es trabajar en lo que más amas para que tus sueños se conviertan en realidad. Una vez reflexionado esto, ya puedes separar las listas y tirar a la basura lo que no amas para quedarte únicamente con la importante.

Ahora vas a pensar en cómo lograr obtener todo aquello que amas Ser, Hacer y Tener; es decir, vamos a darle orden a todo aquello que amas.

Clasificarás tu lista “Lo que amo” en: CP = Corto Plazo (0 a 6 meses), MP = Mediano Plazo <6 meses a un año) y LP = Largo Plazo (1 año en adelante). Es imperativo que haya sueños que puedas realizar en los tres tiempos, ya que todos y cada uno de ellos, te jalarán y empujarán a las metas de mayor plazo, pero si no entrenas con lo poco, al intentar en lo mucho, corres el riesgo de frustrarte y abandonar por completo tus sueños.

Las cosas que amas más, serán llamadas ahora sueños o metas, y toca darles una fecha límite para su desarrollo y ejecución. El objetivo es que hagas uso de todas tus capacidades y habilidades para lograr concretar el sueño. Recuerda que si no lo alimentas puntual y suficientemente, éste corre el riesgo de morir de hambre.

 

Imágen Vía: t3.gestatic.com

 

Cuando tus sueños van cumpliéndose poco a poco, vas dejando detrás de ti, un legado de trabajo sistematizado que se convierte en un hábito, y comienza a tocar vidas junto a ti; es decir, puedes ver que alcanzar las primeras metas te acerca a las de mediano plazo, y éstas a su vez, a las de largo plazo, así, vas haciendo que tu dinero crezca, y con éste, el tiempo que puedes pasar con la familia, y haciendo las cosas que más te gustan ahora en el plano grupal o social.

Primer Paso

Romper esquemas financieros es por supuesto, todo un reto. Hemos sido programados y reafirmados toda la vida en un marco de trabajo arduo y ganancias pobres; lo peor, es que nos hemos creído y convencido de que así es como deben ser las cosas.

El primer paso, es despertar a la realidad, para esto, te voy a pedir hagas un ejercicio conmigo: voltea a ver a quienes te rodean y pregúntate: -¿Cuánto tiempo puede vivir de los ahorros si hoy le dejaran de pagar? Si la respuesta es muy poco tiempo, una semana, un mes, un año o menos; significa que tiene más gastos que ingresos. Ahora, te voy a pedir que te hagas la pregunta a ti mismo. Si tu respuesta es similar, entonces te encuentras en una posición en la que trabajas para el dinero y aún no pones tu dinero a trabajar.

Imagen Vía: www.1buenaidea.com

Los expertos indican que para poder resolver un problema, debes saber primero qué es; hay que detectar la fuente del asunto y comenzar a trabajar en poner una solución al mismo. Bueno, te tengo noticias: acabas de detectar  tu problema!! Hay que poner a trabajar el dinero que ganas actualmente en tu trabajo, para que se multiplique y sobreabunde, haciendo tu vida más interesante; dándote tiempo para hacer lo que realmente quieres y debes hacer: disfrutar de los dones que se te han dado y compartirlos con el planeta entero.

Ahora, estamos listos para el siguiente movimiento: Reconocer qué es lo que quieres.

“Ser o no ser (saber o no saber), ese es el dilema”

Hay puntos en la vida de los seres humanos en que todo se resume a “DECISIONES”… -Me caso o no, -con fulan@ o con mengan@, -rosa o rojo, etc. En el tema de las finanzas, estamos por supuesto, en la misma posición todos los días: “Me llevo leche, o huevo”; “¡Comemos o pagamos deudas!” Obviamente, estamos preparados para priorizar y decir: “¡Pues comemos!”, pero además, con un sentimiento de: “¡ni modo!”

Pero… alguna vez nos hemos preguntado… ¿cómo llegué hasta este grado?; ¿cuáles fueron los pasos que seguí y me dejaron con una mano adelante y una atrás?; ¿qué hice mal en la vida para acabar aquí? Si haces un recuento de los pasos seguidos y una planeación de los venideros, podrás armar lo que yo llamo: UN MAPA DE VIDA. Alguna vez mi padre me hizo reflexionar con esta expresión: “Cierra los ojos, y visualiza: ¿Dónde estás parada?, ¿Qué estás haciendo de tu vida?, ¿Qué quieres hacer con tu vida?, ¿A dónde quieres llegar?, ¿Qué hay que hacer para llegar?, ¿Qué estás dispuesta realmente a hacer para llegar?” Con esto, él me forzó a ver no sólo el problema del momento, sino además, a concentrarme en las posibles soluciones... ¡presentes y futuras!

Imagen vía: http://loqueelpensamientoesconde.blogspot.com

Este principio aplica para todas las áreas de tu vida: en lo espiritual, lo mental, lo físico, lo financiero, etc. Lo ideal es por supuesto, encontrar un equilibrio, y tener en cuenta que cada acción que realizas, tiene una consecuencia buena y/o mala, para ti y los que te rodean. Ahora bien, te puedes estar preguntando ¿cómo dar un paso sin temor a que las cosas me salgan mal? ¿cómo sé si lo que hago tendrá repercusiones buenas para mí y quienes me rodean? Es muy sencillo: CON EDUCACIÓN.

Tú no te meterías a pilotear un avión, a menos que supieras hacerlo, ¿cierto? De la misma forma, no puedes lanzarte a la aventura financiera haciendo inversiones sin antes saber cuáles son las diferencias clave en las relaciones con el dinero. Para ello, te hemos recomendado ya, el libro “Padre Rico, Padre Pobre” de Robert Kiyosaki. El objetivo de la lectura, es prepararte para romper todos los esquemas (paradigmas) que te ha impuesto la sociedad respecto a tu propia relación personal con tus ingresos.

Una vez que comprendes por qué no toda la gente puede ser financieramente libre, podrás comenzar a tener una verdadera formación por decisión en el mundo de las finanzas, es decir, vas a poder ver con claridad las repercusiones que tendrán tus diferentes opciones en la vida y con ello, serás capaz de tomar el camino que más convenga a tus intereses personales y colectivos.